sábado 2 de octubre de 2010

El trámite

Todo comenzó el Jueves por la noche, mientras estaba viendo algún programa en la TV, llegó mi papá a pedirme un favor:

"Necesito que vayas mañana al seguro a que me firmen esto".

Sin pensarlo acepté; y no porque me encante hacer favores, sino porque de haberme negado habría tenido que aguantar el drama de que no lo hice por un mes o dos... sin contar que habría tenido que ir de todas formas.

Tiempo estimado por Razz para sacar una firma de una receta (o algo así): 20 minutos.

Al otro día me levanté, me bañé, alisté todo y me llevé lo que necesitaba, llegué a la clínica y la miré de frente, se imponía como un monstruo de concreto (es un gran complejo) que me decía con una voz similar a la de Enrique Rocha "Entra, te estamos esperando muajajaja", ya dentro la cosa fue dar con la oficina a la que iba, subí 3 pisos, di vuelta a la izquiera caminé derecho, pasé por una zona donde tienen a la gente encamada y al fin llegué a la oficina.

Tiempo transcurrido: 10 minutos.

Me recibió una señora muy amable, pero también muy ocupada... estaba en medio de una llamada telefónica cuando llegué y con un ademán me hizo pasar a tomar asiento, después de colgar le dije lo que necesitaba medio miró la hoja y me dijo:

"No tiene sello de vigencia, necesito que pases a que se lo pongan aquí en la planta baja"

Nunca he entendido porque Dios se empeña en que cualquier tarea fácil debe tener un grado de dificultad mayor al que yo espero... pero bueno.

Bajé tres pisos, llegué a la planta baja pedí información, me dijeron dónde estaba lo que iba a buscar y me topé con que había una fila, que si bien no era larga, estaba quieta.

Tiempo transcurrido: 7 minutos más.

Cuando estaba en la fila llegó otra señora y se metió en frente de mi:

-Disculpe, yo también estoy en la fila
-Ay! discúlpame, es que vengo muy distraída, tengo toda la mañana aquí y ya me quiero ir... blah, blah, blah (estaba más atento al hecho de que llevaba una pañoleta en la cabeza y a juzgar por su apariencia demacrada y precaria, era bastante obvio que la señora tiene cáncer).
-No hay cuidado, pase.
-Es que vieras lo engorroso que son los trámites aquí, primero tienes que ir a éste lugar y luego... blah, blah, blah, blah, blah... vienes solo?
-Sí.
-Tú estás enfermo? o vienes por alguien más?
-Por mi papá, pero él está trabajando.
-Oh! mira, qué amable eres! blah, blah, blah, blah, blah...

Sé lo que están pensando, pero en mi defensa sólo se puso a conversar conmigo para que me sintiera culpable y no quitarla... y lo logró.

La fila no se movía, estaba una muchacha escribiendo algo en una computadora... casi creo haber escuchado el ♪tu tu tún♪ del MSN, pero tal vez era mi imaginación, después llegó otra señorita apurada a tomar su lugar en la fila y al fin pudimos avanzar. Pero sin quitarme la plática de la señora.

Tiempo perdido transcurrido: al menos 35 minutos más.

Después de eso fui de vuelta con la señora de la otra oficina, subí 2 pisos y di vuelta a la izquierda, caminé derecho y llegué al área recuperación (no recuerdo el nombre exacto) y me topé con escena dantesca... entre la gente enferma y el ambiente desolador, más uno que otro grito de algún paciente que pedía piedad y que lo dejaran morirse de una vez (es en serio) noté que me había perdido...

Tiempo perdido: otros 15 minutos.

Ya al final llegué al tercer piso y a la oficina, pero oh sopresa!! la gente de la fila de abajo también estaba ahí... excepto la señora del cáncer y aunque suene como algo cruel, me alegré por eso. Nos pidieron las hojas ya con el sello y nos mandaron a todos a la sala de espera.

Tiempo en la sala de espera: 20 minutos más.

Al fin salió la señora con las hojas firmadas, ya todo fue como encontrar la salida, aunque eso no me tomó mucho.

Igual perdí una hora y media allí adentro, qué bueno que nunca he sido hospitalizado... no soportaría pasar más de 2 horas ahí. Pero no olvidaré que cuando iba saliendo el hospital se despidió de mi diciendo "Ya volverás... muajajaja".